Cómo practicar tu plan para desastres


La preparación de tu familia para un desastre involucra más que sólo crear un plan. Cada miembro de la familia —en especial los niños— necesita conocer exactamente lo que se debe hacer durante una emergencia. Aquí hay algunas sugerencias para comunicar la importancia de la preparación de tu familia para desastres.

Designe funciones. Dé a cada integrante de la familia una responsabilidad. Permita que se sientan parte integral del plan y que cada uno tenga una contribución importante que ofrecer.

Función a realizar. Los miembros más jóvenes de la familia tienden a sentirse molestos fácilmente cuando ven a sus padres preocupados o en pánico. Pase una tarde simulando que ha surgido una emergencia y deje que todos practiquen sus funciones designadas. Esto ayudará a tu familia a estar mejor preparada para la ola de emociones que surge durante un desastre.

Visite los lugares de reunión de emergencia. Asegúrese que todos los integrantes de la familia conozcan bien el lugar de reunión de emergencia. Ayude a todos a reconocer los puntos de referencia (como edificios, carteles, árboles y otros puntos de referencia) que les harán recordar dónde se encuentran o hacia dónde deberán dirigirse.

Presénteles a tu familia los contactos de emergencia. Es posible que los niños pequeños no se sientan cómodos al hablar con desconocidos; incluso con desconocidos que mamá y papá hayan designado como confiables. Presénteles a sus niños los contactos, para que se genere un nivel de confianza. También es buena idea hacer que los niños aprendan a reconocer las figuras confiables de autoridad (por ejemplo, los bomberos, los oficiales de policía y los paramédicos).

Haga preguntas a tu familia. Con regularidad, haga preguntas a tu familia sobre el plan de preparación para emergencias. Usted puede fácilmente disfrazar la preparación como juego para los niños pequeños. ¿Quién es nuestro contacto local de emergencia? ¿A dónde vamos cuando hay una emergencia? ¿Quién será responsable de cuidar al perro?

Señale los artículos básicos de emergencia. Asegúrese que todos en la familia conozcan dónde se encuentran los artículos básicos de emergencia. Guarde tu juego de emergencia en un lugar; si lo cambia, informe a todos. Esto ayudará a reducir la confusión durante una emergencia.

Sea honesto. Todos los integrantes de la familia tendrán preguntas sobre la preparación. Tome el tiempo para responder a preguntas, preocupaciones y miedos. Todos se sentirán mejor si saben que se les trata con honestidad y que pueden participar para lograr que la familia supere la crisis.